Así es... una gran frase que se atribuye a Julio César hablando de su mujer y que si ha llegado a nuestros tiempos ¡es por algo! Y es que resume uno de los principios de la condición humana: si tú no te das a valer... ¡nadie lo va a hacer por ti!
Ya... sabemos que es una de las pesadillas del Administrador de Fincas: elegir un proveedor de servicios para una comunidad y que realice un mal trabajo repercutirá directamente en la figura del Administrador. Si realiza alguna tarea de forma desastrosa, con mala praxis o falta de seriedad, todas esas características negativas recaen, de forma directa y precipitadamente proporcional -como un jarro de agua fría lanzado a la cara- en el mediador, es decir: en el estoico Administrador de Fincas.